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Domingo Alemán es, probablemente, el músico más imprescindible del underground canario desde los noventa, cuando lideraba esa impresionante maquinaria de rock’n’roll llamada Soviet Love e impulsaba bajo su sello, Ruin Records, lo mejorcito de la música independiente canaria.
Tras dos discos editados en Ruin Records, Soviet Love se proclamaron vencedores del primer concurso de maquetas de la revista Ruta 66 y, acto seguido, firmaron con Subterfuge Records, sello indie por excelencia en aquellos años, compartiendo catálogo con bandas como Dover, Los Fresones Rebeldes, Doctor Explosión o Manta Ray. Con el sello madrileño vieron publicados dos discos, ‘Pregnant’ y ‘Dance’, además de ‘Macaronesian Soul’, el maravilloso e imprescindible debut de Domingo en solitario bajo el alias de Ruin Man.
La actividad musical de Domingo no sólo no ha disminuído desde aquellos años, sino que se ha incrementado. Como Ruin Man ha firmado hasta la fecha la friolera de ocho discos, además de otros cuantos bajo pseudónimos como Dom, Estarqui o, el más reciente y actual, Sunday German Flowers.
El quinto trabajo de Sunday German Flowers es, seguramente, su disco más ambicioso. Publicado por primera vez en vinilo (cosa que no podíamos disfrutar desde los tiempos de Soviet Love), ‘2019’ (Discos Delejos, 2019), es el primer disco del proyecto en el que Domingo no está solo. Manuel Estévez, inseparable amigo y compañero de batallas en Soviet Love y Ruin Man, se ha incorporado de manera muy natural para dar un importante plus desde la batería y percusiones. Y, por otro lado, Diego Hdez ha colaborado aderezando cuatro de los nueve cortes con diferentes instrumentos de cuerdas.
Grabado y mezclado por el propio Domingo Alemán en su estudio de Las Palmas de Gran Canaria, masterizado por César Santana y envuelto en el precioso arte gráfico de Iván Marrero, el disco combina sutileza con oscuridad, sonando unas veces arenoso y otras más tropical, creando atmósferas muchas veces cinematográficas capaces de transportar al oyente a diferentes tiempos y lugares.
Una vez más, estamos más que listos para abrir los brazos a un directo fresco, diferente y sin ataduras. ¡El espíritu macaronésico sigue vivo y coleando!